
Un comerciante en España encontró la granada en el saco de papas cuando se disponía a vendérselas a un cliente.
Muchas personas podrán jactarse de disfrutar de almuerzos distintos a los comunes, pero a pocos les gustaría encontrar un arma de destrucción en su ensalada. Este fue el caso de un hombre en España, quien casi recibe una granada de mano cuando se encontraba comprando papas en un mercado al sur de Madrid.
El encargado del negocio encontró la granada dentro del saco de papas mientras le vendía los tubérculos a un cliente. Tras encontrar el artefacto, el cliente llamó inmediatamente a la policía. Los oficiales se movilizaron al establecimiento y recogieron el arma, que más tarde fue detonada en un cuartel militar para inutilizarla.
La Guardia Civil señaló que la granada era de las que se utilizaban en la Segunda Guerra Mundial, y ésta habría permanecido enterrada unos 70 años en una zona donde se encuentran los cultivos de donde se importan las papas que la frutería española ponía a la venta.













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