De acuerdo con la portavoz del Pentágono, la teniente coronel Elizabeth Robbins, los fondos se desvían de los programas considerados menos importantes, y considera que ésta "era una solicitud urgente".
Se trata de la bomba GBu-57, diseñada para penetrar fortificaciones subterráneas, tiene un peso de 14 mil kilogramos y es capaz de alcanzar una profundidad de 70 metros antes de explotar. Mientras que, Fordow la planta de enriquecimiento de uranio iraní, se ubica al menos a 70 metros bajo tierra.
El pasado 9 de enero Irán anunció el comienzo de enriquecimiento de uranio en la planta subterránea de Fordow, la cual se ubica a tal profundidad inalcanzable para los misiles actuales.
Además, el Pentágono ha invertido unos 330 millones de dólares para producir una veintena de bombas anti-búnker, construidas por la corporación Boeing.














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