La escuela primaria Miramonte, ubicada en un barrio predominantemente latino, está en el ojo del huracán tras dos acusaciones contra maestros por cometer actos lascivos con niños.
Mark Berndt, de 61 años fue acusado en 2005 y 2010 de abuso sexual a menores, entre las acusaciones resaltan vendarles los ojos, darles semen en la boca, taparles la boca con cinta adhesiva y fotografiarlos como parte de lo que llamó un "juego". Berndt fue despedido en 2011.
Mientras que el profesor Martin Springer, de 49 años, fue acusado de acariciar a niñas de segundo grado en el aula. La junta escolar votó de manera unánime en favor del despido de Springer.
Recientemente una madre interpuso otra acusación contra una profesora asistente de 50 años. La mujer detalló que la maestra le envió al menos tres cartas al menor en el 2009. Entre los mensajes que le escribía uno de ellos decía lo siguiente: "Cuando te acercas a mí, aun si me dan escalofríos, me gusta. No le digas a nadie de esto".
La madre acudió al departamento de policía del condado de Los Angeles, que la refirió a la escuela. Durante una reunión que incluyó a la madre, su hijo, su docente titular y personal de la dirección, la profesora asistente reconoció haber escrito las cartas y dijo que sentía afecto maternal por el niño.
La asistente ya no trabaja en el sistema escolar, dijo la portavoz del distrito Gayle Pollard-Terry.
La experta en abuso sexual escolar Mary Jo McGrath, una abogada que ha realizado cerca de 350 investigaciones de abuso, dijo que la indagatoria podría descubrir más casos.
Los 120 miembros de Miramonte serán reemplazados el jueves.














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