Los insurgentes de las FARC activaron varias cargas explosivas que rompieron la tubería a la altura del sector de Chucunés, en el departamento sureño de Nariño, lo que obligó a suspender el bombeo de combustible, según un reporte oficial.
La explosión derivó en un incendio en la zona que no dejó víctimas ni daños de consideración, aunque alcanzó a afectar el ecosistema por el derrame de crudo que se registró en el sector, indicó un portavoz policial.
Tras el atentado al oleoducto Trasandino la Fuerza Pública cercó la zona para dar protección a los técnicos que evaluarán el impacto de la acción insurgente.
En lo que va del año, ese grupo rebelde y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), han atacado en unas 70 ocasiones el sistema energético local, con sabotajes a oleoductos, pozos petroleros y torres eléctricas.













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